Inestabilidad emocional

Inestabilidad emocional

Las emociones que sentimos en reacción a acontecimientos de nuestra vida se relacionan con cambios en la activación fisiológica del organismo. El sistema nervioso activa determinadas respuestas físicas y cognitivas cuando percibe estímulos emocionalmente relevantes.

Mientras que para algunas personas es poco habitual sentir emociones muy intensas y duraderas, otras a veces perciben estos cambios fisiológicos y afectivos como excesivos o difíciles de controlar. En estos casos hablamos de inestabilidad o labilidad emocional, una tendencia que causa malestar psicológico y dificulta la vida cotidiana.

¿Qué es la inestabilidad emocional?

La inestabilidad emocional se puede definir como un patrón recurrente y mantenido a lo largo del tiempo de respuestas emocionales que son percibidas como demasiado intensas, variables, frecuentes y/o duraderas por otras personas.

Tener reacciones emocionales “excesivas”, al menos en comparación con otros. Este patrón se presenta tanto ante sucesos que resultan desagradables como agradables a nivel emocional

Un factor relevante a tener en cuenta es el hecho de que algunas personas están más predispuestas genéticamente a tener respuestas emocionales intensas.

Otros términos que se utilizan para hacer referencia a este rasgo de personalidad son “labilidad emocional”, “inestabilidad afectiva”, “desequilibrio emocional” y “neuroticismo”. Este último concepto se enmarca en el ámbito de la psicología de la personalidad y se usa también para hacer referencia a la vertiente biológica de la inestabilidad emocional, esto es, al papel del sistema nervioso en las reacciones emocionales.

Rasgos de personalidad asociados

El modelo más extendido en la psicología de la personalidad es el “Big Five”, que describe cinco grandes rasgos de personalidad que engloban el resto. Uno de ellos es el factor Neuroticismo/Estabilidad emocional; cada uno de los términos hace referencia a uno de los dos polos de un continuo que se puede medir a través de tests.

Según este modelo de personalidad la inestabilidad emocional se manifiesta en facetas como la impulsividad, la ansiedad social, la hostilidad hacia otras personas, la vulnerabilidad emocional y una mayor tendencia a sentir ansiedad y depresión.

En el Big Five también se hace referencia al neuroticismo como “emocionalidad negativa” porque se asocia, como hemos dicho, a una predisposición a sentir emociones desagradables con más frecuencia o facilidad. En oposición, la estabilidad emocional implica un menor riesgo de sentir tristeza, nerviosismo o irritabilidad.

Sin embargo, el Big Five asocia la afectividad positiva (predisposición a sentir emociones agradables) en mayor medida con otro de los cinco grandes factores: la extraversión, rasgo caracterizado por facetas como la actividad, el gregarismo, la cordialidad y la asertividad.

Consecuencias en la vida cotidiana

Las personas emocionalmente lábiles suelen sentir más inquietud y tristeza durante su vida cotidiana. Esto aumenta el riesgo de desarrollar síntomas depresivos, de ansiedad y otros problemas psicológicos que pueden mantenerse a largo plazo, como una menor tolerancia a la frustración (tanto en niños como en adultos).

Más allá del malestar emocional asociado a los problemas de regulación de las emociones, cuando una persona experimenta altibajos emocionales intensos su vida cotidiana puede verse afectada de distintos modos, sobre todo si esta inestabilidad emocional se da de forma habitual y no puntual.

Las relaciones sociales con frecuencia se resienten como consecuencia de un patrón de labilidad afectiva. Los altibajos emocionales pueden favorecer el desarrollo de tensiones en los vínculos de amistad, de pareja, familiares, laborales y de otros tipos, llevando a sentimientos de soledad, que a su vez potencian aún más la tristeza y la ansiedad.

Otro problema típicamente asociado a la inestabilidad emocional y a la impulsividad es el aumento del riesgo de consumo de drogas como el alcohol, la marihuana, la cocaína y otras sustancias psicoactivas legales e ilegales.

Es bastante habitual que las personas en general usen este tipo de sustancias para afrontar altibajos emocionales, y quienes los sienten de forma más frecuente tienen un mayor riesgo de abuso o dependencia. Las conductas sexuales de riesgo, el juego patológico y otros comportamientos impulsivos también son más comunes en casos de inestabilidad emocional.

¿Cómo manejar la labilidad emocional?

Aunque los altibajos emocionales dificultan la puesta en marcha de estrategias de regulación afectiva, aplicar estos consejos de forma sistemática es muy útil para manejar las emociones intensas en los momentos en que aparecen o para sentirnos más estables emocionalmente durante la vida cotidiana.

Practica técnicas de relajación

Las técnicas de relajación son muy útiles para manejar los episodios de inestabilidad emocional. Aunque existen muchos métodos de relajación, la respiración lenta y profunda focalizada en el diafragma (el músculo que se sitúa debajo de los pulmones) es quizá el más eficiente ya que permite reducir la activación fisiológica y psicológica en poco tiempo y se puede aplicar en cualquier lugar de forma discreta.

Las personas que tienen problemas de control de la ira asociados a altibajos emocionales pueden beneficiarse especialmente de aplicar técnicas de relajación cuando empiezan a notar emociones intensas de este tipo. Aprender a detectar los signos que anteceden a estos episodios de pérdida de control emocional es importante para aplicar técnicas de relajación que nos ayuden a estabilizarnos.

Además, practicar técnicas de relajación (por ejemplo yoga o mindfulness) como rutina diaria es una buena forma de mantener la estabilidad emocional y de reducir las emociones negativas durante el día a día.

Lleva una rutina diaria agradable

La inactividad mantenida no suele ser muy beneficiosa emocionalmente, aunque por supuesto hay algunas personas que prefieren tener un nivel de actividad bajo. Por lo general si estamos inactivos mucho tiempo es más probable que nos sintamos tristes y que nos preocupemos en exceso, “dando vueltas a la cabeza” de forma contraproducente. 

Por otro lado, la mayoría de personas se sienten más equilibradas psicológicamente cuando tienen una rutina estable. Así, mantener unos horarios regulares de sueño y hacer actividades de ocio con la pareja o con amigos los fines de semana, por ejemplo, es importante para prevenir las emociones negativas.

Haz actividades de ocio saludables

Como hemos visto, la labilidad emocional predispone a conductas impulsivas y poco saludables, como por ejemplo el consumo excesivo de drogas y otras adicciones. Sustituir estas clases de ocio por otras actividades sanas sin consecuencias negativas para el organismo y la vida cotidiana es un gran paso para prevenir la inestabilidad afectiva.

El ejercicio físico es una de las actividades de ocio más recomendables porque resulta muy beneficioso para el organismo y en consecuencia para el estado emocional cotidiano. Practicar deportes de equipo o cualquier tipo de ejercicio en compañía es especialmente positivo porque de este modo obtenemos también los beneficios emocionales de la interacción social.

Acude a tus seres queridos o a especialistas

Construir y mantener relaciones saludables con otras personas (tanto familiares como amigos y parejas) es una de las claves principales para el equilibrio emocional y para la salud mental en general.

Hablar con personas cercanas cuando algo nos preocupa suele ser una mejor opción que intentar procesarlo sin ningún tipo de apoyo social porque pueden darnos apoyo emocional e ideas para manejar el problema, entre otras formas de ayuda. De modo más general, tener una red afectiva sólida y agradable contribuye en gran medida al mantenimiento del bienestar emocional a largo plazo.

Si tú o tus seres queridos os planteáis que podría serte útil acudir a un especialista en terapia psicológica para la inestabilidad emocional, probablemente debas reflexionar en profundidad sobre esta posibilidad. Los problemas derivados de los altibajos afectivos pueden llegar a causar mucho malestar, pero éste se puede aliviar si se maneja adecuadamente.

Por todo esto, en nuestro centro podemos ayudarte a encontrar un equilibrio de tus emociones procurando el mayo bienestar posible. No dudes en contactarnos y reserva tu cita!


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